Qué no decirle a una persona con ansiedad: consejos clave

Cuando nos encontramos frente a alguien que sufre de ansiedad, es importante tener en cuenta que nuestras palabras pueden tener un impacto significativo en su bienestar emocional. Es fundamental ser conscientes de cómo nuestras palabras pueden afectar a alguien con ansiedad y evitar comentarios o preguntas que puedan empeorar su condición.

En primer lugar, es importante evitar minimizar o trivializar la ansiedad de la persona. Comentarios como «no te preocupes tanto» o «no es para tanto» pueden hacer que la persona se sienta incomprendida y frustrada. La ansiedad es una condición real y debemos tomarla en serio, brindando apoyo y comprensión en lugar de restarle importancia.

Además, es importante evitar hacer preguntas invasivas o presionar a la persona para que hable sobre su ansiedad si no se siente cómoda. Preguntas como «¿Por qué te pones tan nervioso/a?» o «¿No crees que estás exagerando?» pueden hacer que la persona se sienta juzgada y aumenten su ansiedad. Es importante respetar los límites de cada persona y permitirles hablar sobre su ansiedad cuando se sientan preparados.

Otro punto clave es evitar dar consejos no solicitados. Aunque nuestras intenciones puedan ser buenas, es importante recordar que cada persona experimenta la ansiedad de manera diferente y lo que funciona para algunos puede no funcionar para otros. En lugar de dar consejos, es mejor ofrecer apoyo y escuchar activamente a la persona, brindándoles un espacio seguro para expresarse sin sentirse juzgados.

Por último, es fundamental evitar utilizar frases como «solo cálmate» o «no tienes motivos para estar ansioso/a». Estas afirmaciones pueden hacer que la persona se sienta aún más frustrada e incomprendida. En cambio, es importante mostrar empatía y validar sus sentimientos, reconociendo que la ansiedad es una respuesta natural del cuerpo y que no es algo que la persona pueda controlar fácilmente.

Errores al tratar a alguien con ansiedad

1. Minimizar o ignorar sus sentimientos: Es importante reconocer y validar los sentimientos de alguien con ansiedad. No debemos menospreciar sus preocupaciones o decirles que «no es para tanto». Esto solo hará que se sientan incomprendidos y aumentará su ansiedad.

2. Presionarlos para que se calmen: No se debe forzar a alguien con ansiedad a calmarse. La ansiedad es una respuesta natural y no pueden controlarla fácilmente. Insistir en que se calmen solo los hará sentir más presionados y ansiosos.

3. Dar consejos no solicitados: Aunque las intenciones sean buenas, dar consejos no solicitados puede ser contraproducente. Cada persona con ansiedad es única y lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Es mejor preguntar qué tipo de apoyo necesitan en lugar de asumir que sabemos lo que es mejor para ellos.

4. Juzgar o criticar su comportamiento: La ansiedad puede manifestarse de diferentes formas, como irritabilidad, evitación o hiperactividad. Es importante recordar que estas conductas son una respuesta a la ansiedad y no deben ser juzgadas o criticadas. En su lugar, es mejor mostrar empatía y comprensión.

5. No tomar en serio su ansiedad: Ignorar o no tomar en serio la ansiedad de alguien puede hacer que se sientan solos y desvalidos. Es importante escuchar activamente, mostrar interés genuino y ofrecer apoyo emocional.

6. No educarse sobre la ansiedad: Si no comprendemos la ansiedad, es más difícil brindar apoyo adecuado. Es importante educarse y comprender los síntomas y desencadenantes de la ansiedad, así como las estrategias de afrontamiento recomendadas.

7. No respetar sus límites: Cada persona con ansiedad tiene límites individuales en cuanto a su nivel de tolerancia al estrés. Es importante respetar estos límites y no presionar a alguien con ansiedad a hacer cosas que los hagan sentir incómodos o desencadenen su ansiedad.

8. No ofrecer ayuda: A veces, las personas pueden sentirse reacias a ofrecer ayuda a alguien con ansiedad por temor a no saber cómo ayudar o empeorar la situación. Sin embargo, es importante ofrecer apoyo y preguntar cómo se puede ayudar. A veces, solo el hecho de saber que tienen a alguien dispuesto a escuchar y apoyar puede ser muy reconfortante.

Consejos para ayudar a alguien con ansiedad

  • 1. Comunícate de manera abierta y comprensiva: Es importante mantener una comunicación sincera y sin juicios con la persona que sufre de ansiedad. Escucha activamente sus preocupaciones y demuéstrale empatía.
  • 2. Ofrece tu apoyo incondicional: Hazle saber a la persona que estás ahí para ayudarla en todo momento. Bríndale tu apoyo emocional y físico, y asegúrale que no está sola en esta lucha.
  • 3. Fomenta un ambiente tranquilo y relajado: Ayuda a crear un entorno seguro y calmado para la persona con ansiedad. Evita situaciones estresantes o desencadenantes y proporciona espacios de relajación.
  • 4. Anima a buscar ayuda profesional: Es fundamental que la persona con ansiedad busque ayuda de un profesional de la salud mental. Anímala a acudir a terapia o a consultar con un psicólogo o psiquiatra.
  • 5. Educa sobre la ansiedad: Infórmate sobre los síntomas y desencadenantes de la ansiedad para poder comprender mejor a la persona afectada. Explícale que la ansiedad es una condición tratable y que existen diferentes herramientas y técnicas para manejarla.
  • 6. Practica técnicas de relajación juntos: Aprende y practica técnicas de relajación como la respiración profunda, la meditación o el yoga junto a la persona con ansiedad. Estas actividades pueden ayudar a reducir los niveles de estrés y ansiedad.
  • 7. Evita la sobreprotección: Aunque es importante brindar apoyo, es necesario permitir que la persona con ansiedad se enfrente a sus miedos y desafíos. Evita sobreprotegerla o hacerle sentir dependiente de ti.
  • 8. Fomenta un estilo de vida saludable: Una alimentación equilibrada, el ejercicio regular y el descanso adecuado pueden tener un impacto positivo en la ansiedad. Anima a la persona a adoptar hábitos saludables.
  • 9. Sé paciente y comprensivo: La ansiedad puede ser un proceso largo y complicado. Sé paciente y comprensivo con la persona afectada, y recuerda que cada individuo tiene su propio ritmo de recuperación.
  • 10. No minimices ni juzgues sus sentimientos: Evita minimizar o juzgar los sentimientos de ansiedad de la persona. Reconoce y valida sus emociones, y recuérdale que no hay nada de qué avergonzarse.

Cómo apoyar a alguien con ansiedad a distancia

La ansiedad es un trastorno mental que puede afectar gravemente la vida de quienes lo padecen. Aunque no estemos físicamente cerca de la persona que sufre de ansiedad, existen varias formas en las que podemos brindar apoyo a distancia.

1. Escucha activa: El primer paso para apoyar a alguien con ansiedad es escucharlo de manera activa y empática. Asegúrate de tener tiempo y espacio para dedicarle atención exclusiva, permitiéndole expresar sus preocupaciones y temores sin interrupciones.

2. Valida sus sentimientos: Es fundamental reconocer que los sentimientos de ansiedad son reales y pueden ser abrumadores para la persona que los experimenta. Evita minimizar sus preocupaciones y muestra comprensión hacia sus emociones.

3. Brinda información: Investiga sobre el trastorno de ansiedad y comparte recursos y herramientas útiles con la persona afectada. Puedes enviarle artículos, libros o aplicaciones móviles que puedan ayudarle a entender y manejar su ansiedad de manera más efectiva.

4. Mantén el contacto regularmente: Aunque estés lejos, es importante mantener un contacto regular con la persona que tiene ansiedad. Puedes programar llamadas, videollamadas o enviar mensajes de texto para hacerle saber que estás ahí para ella.

5. Evita juzgar: No hagas juicios sobre los síntomas o comportamientos de ansiedad de la persona. Recuerda que la ansiedad es un trastorno real y no una simple preocupación exagerada. Ofrece tu apoyo sin críticas ni prejuicios.

6. Proporciona técnicas de relajación: Enséñale técnicas de relajación como la respiración profunda, la meditación o el yoga. Estas prácticas pueden ayudar a reducir los niveles de ansiedad y promover la calma.

7. Establece límites: Si la persona te está afectando emocionalmente debido a su ansiedad, es importante que establezcas límites saludables. Recuerda que tú también necesitas cuidarte a ti mismo/a y no puedes asumir toda la responsabilidad de su bienestar.

8. Anima a buscar ayuda profesional: Si la ansiedad de la persona es severa o está interfiriendo significativamente en su vida diaria, anímala a buscar ayuda profesional. Puedes proporcionarle información sobre terapeutas, psicólogos u otros especialistas que puedan brindarle el apoyo necesario.

Ten empatía y escucha antes de hablar.